Resumen de la Parashá Naso

(Bamidbar/Números 4:21-7:89)

 

Fueron indicadas las tareas exactas que debían cumplir los hijos de Guershón, Kehat y Merari, y un censo reveló que ocho mil quinientos ochenta hombres entre los 30 y 50 años eran aptos para el servicio.

Todos los israelitas impuros debían ser enviados fuera de los distintos campamentos (majanot). Algunos sólo fueron trasladados de majané Sh´jiná (campamento de la Presencia Divina), y otros, de majané Leviá (Campamento de los Leviim). Los leprosos eran desplazados de los tres campamentos.

 

Fueron promuladas cuatro leyes relativas a los cohanim:

 

1. Si una persona confesaba tener en su poder incorrectamente una propiedad del vecino, tenía que agregar un quinto al monto original y llevar también una ofrenda de culpa a D´s como expiación por su pecado. Si el dueño verdadero había muerto sin dejar herederos (esto es sólo aplicable a un converso), la restitución le era efectuada al cohén.

 

2. Un marido que sospechaba que su esposa le era infiel, debía presentar su queja al cohén con los requerimientos prescritos en el tratado Sotá. El cohén tomaba entonces agua bendita de la jofaina y la mezclaba con polvo del piso del Mishcán (Santuario). Luego juramentaba a la mujer y si ella era culpable sufriría daños después de beber las «aguas de la amargura». Las palabras del juramento estaban escritas en un rollo y eran borradas en el agua. La mujer bebía entonces el líquido. Si era culpable, las deformidades físicas que sufría testimoniaban su infidelidad. Entonces era acusada frente al pueblo y moría. Si era inocente, no sufría ningún daño y se le prometía la bendición de la maternidad.

 

3. El nazir era alguien que voluntariamente hacía la promesa de consagrarse completamente al servicio de Hashem por un período de tiempo determinado. Estaba obligado a abstenerse del vino y las bebidas fuertes que se obtienen de la uva; debía dejarse crecer el cabello y evitar el contacto con cualquier cadáver. Si se contaminaba accidentalmente, tenía que raparse la cabeza, ofrendar un sacrificio de expiación y comenzar a contar de nuevo el período de consagración a D´s. Cuando los días de su nezirut habían expirado, se le pedía que llevara un sacrificio, se afeitara la cabeza y quemara el cabello debajo del sacrificio. Después de realizar el cohén ceremonias adicionales, el nazir era liberado de nuevas restricciones y volvía a su forma de habitual.

 

4. Se indicaba a los cohanim que usaran una serie específica de bendiciones para el pueblo, como sigue a continuación: «¡El Señor te bendiga y te guarde! ¡Haga el Señor resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti compasión! ¡Alce el Señor Su rostro sobre ti y te conceda la paz!.

 

El Mishcán había sido erigido e inaugurado el primero de Nisán, en el segundo año posterior al Exodo. Los doce dirigentes, cada uno en representación de su tribu, hicieron conjuntamente una donación de seis carros y doce bueyes para el transporte del Mishcán y su contenido. A los miembros de Guershon, que transportaban la tapicería, les fueron asignados dos carros y cuatro bueyes.

 

Los miembros de Merari, a quienes se había confiado la carga más pesada, recibieron cuatro carros y ocho bueyes. Por otra parte, los miembros de Kehat no recibieron carros pues su misión era transportar las vasijas más sagradas sobre los hombros. Cada dirigente llevó idénticos presentes de vasos de oro y plata, animales para el sacrificio y ofrendas de comida en doce días sucesivos.

 

(Extraído del libro «Lilmod ULelamed» de Edit. Yehuda)

 

Pin It on Pinterest